jueves, 20 de junio de 2013

Cómics y recreación de novelas. Tanguy y el Barco del Exilio.

Han sido tres meses de arduo trabajo, con grandes decepciones y muchas alegrías, pero hemos llegado al final del proyecto Tanguy y el Barco del Exilio. El proyecto ha sido muy enriquecedor, nunca le había dedicado tanto entusiasmo, energía y tiempo a una tarea integrada de clase y creo que los resultados han sido positivos: los alumnos/as les ha gustado esta forma de trabajar tan intensa, tanto es así que algunas veces me quedaba quieto solo para ver como funcionaban.  Algunos han podido descubrir la Historia con mayúsculas, la que se vive y la que se investiga, también han sido muy sinceros en sus evaluaciones e incluso ellos mismos han destacado como algunos  han intentado escabullirse entre el trabajo del grupo.
Los que habéis seguido el proyecto sabéis que se dividió el contexto histórico de la novela Tanguy en seis grupos siguiendo el siguiente esquema:
Grupo 1: Javi (Experto), Diego (Editor) y Fran (Lector). Contexto histórico de Alfonso XIII, Dictadura de Primo de Rivera y la 2ª República.
Grupo 2: Josemi y Antolín (Editor), Martín (Lector), Alex (Experto). Contexto histórico de la Guerra Civil.
Grupo 3: Manuel y Antonio (Editores), Víctor (Lector), Jose Antonio (Experto). Contexto histórico de la crisis del 29, el deseo de revancha de Alemania e Italia, Nazismo y Fascismo.
Grupo 4: Alberto (Lector), Pablo (Experto), Juan Carlos (Editor). Contexto histórico de la 2ª Guerra Mundial: bandos, causas y consecuencias. Aspectos específicos del Regimen de Vichy.
Grupo 5: Natalia y Luis (Lectores), Lidia (Lector), Carlos (Experto). Contexto histórico de los campos de concentración, el Holocausto y la Solución Final.
Grupo 6: Alma (Lectora y Editora) y Vero (Experta y Editora). Contexto histórico del Franquismo y la situación de España.
La idea era sencilla, el experto se dedicaba a investigar el contexto, elaborar un producto final  y a colaborar con el lector para que entendiera la novela; el lector debía leer la parte de la novela que le correspondía, elaborar un producto en función del contexto histórico y explicarle a sus compañeros y a los otros grupos su parte de novela; por último, el editor se encargaba de ayudar en la búsqueda de información y la realización del producto final tanto al experto como al lector. Una vez que se asignaron los roles decidimos como se iban a evaluar, por lo que entre ellos y yo creamos una rúbrica de evaluación del contexto histórico y de la novela.
La idea de la división en roles no me gustaba del todo, pero era el único modo que tenía de comprobar que todos hacían algo y que siempre estuvieran en funcionamiento, aunque no ha sido siempre así puedo aseguraros que la dinámica de la clase ha sido muy buena; si bien tuve que trabajar yo mismo en el proyecto para ayudar a una alumna que se había quedado sola en el grupo y no tenía ya opción de unirse a otro grupo, eso hubiera supuesto dejar un contexto sin trabajar.
Si pude observar, que en el rol del lector ha sido donde ha habido mayor escaqueo, aunque eso no ha pasado desapercibido para los compañeros del grupo y clase, ya que en las evaluaciones han quedado reflejadas. Eso no quita mérito al trabajo realizado, ya que ellos necesitaban coordinarse entre todos para que los subproductos finales tuvieran sentido entre unos y otros, y conseguir que sus compañeros no tuvieran que perder el hilo de la novela y su relación con la Historia.
Para facilitar y agilizar el trabajo entre los lectores y expertos nos reuníamos una vez cada dos semanas, esto era un aspecto habitual de la dinámica del proyecto, que me permitía evaluar la evolución de su trabajo, además sirvió como un mecanismo para crear conexiones entre los diferentes hechos y procesos históricos. Fue en una de estas reuniones, cuando se nos ocurrió que si queríamos dar continuidad al contexto de la novela debíamos realizar todos un mismo proyecto, así que decidimos probar con "el hermano pequeño de la novela", el cómic, por lo que decidimos convertir Tanguy en una novela gráfica en la que cada grupo tenía que resumir su parte en seis viñetas. Esto suponía un esfuerzo creativo para intentar explicar todo lo que sucedía en un año en dos viñetas, y lo que tiene aún mas mérito, dar continuidad a la historia sin que hubiera demasiados saltos, lo que obligaba a los alumnos a estar en continuo contacto entre los lectores y expertos de varios grupos.
Os dejo nuestra novela gráfica de Tanguy, espero que disfrutéis de su lectura y de los pequeños detalles que han aportado, incluso las faltas de ortografía: